El misterioso mundo cuántico.

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Las partículas subatómicas no son realmente partículas; son en cambio un “quántum” o cantidad de algo que es bastante indefinible. La física cuántica o el estudio de estas unidades más pequeñas de energía comenzó con Albert Einstein y sus contemporáneos. Estos científicos brillantes elaboraron algunos experimentos muy ingeniosos en un intento por descubrir más acerca de la naturaleza de estas energías. Uno de los aspectos más sorprendentes de la investigación cuántica revela que las energías se comportan de diferentes maneras dependiendo de lo que el observador está esperando ver. Muchos físicos creen que la única explicación de estos comportamientos misterios es que las energías dentro del átomo son inteligentes en algún pequeño grado.

En un experimento famoso, los científicos dividieron un átomo, enviando dos de sus partículas (o energías) que viajan en direcciones distintas casi a la velocidad de la luz. Una vez que las partículas habían viajado una distancia determinada en direcciones diferentes, una de las partículas pasó a través de un campo magnético potente que cambió la dirección de su viaje. En el mismo instante, su partícula hermana cambió también su dirección. Precisamente en el mismo ángulo.

Aunque una distancia considerable las separaba, las dos partículas estaban todavía misteriosamente conectadas.

Lo que le pasaba a una instantáneamente afectaba a la otra, a pesar de la distancia o la separación. ¿Cómo crees que esto pudo ser posible? ¿Cómo pudieron estas energías pequeñas realizar semejante hazaña de aparentemente comunicación instantánea si estaban tan separadas?

Nadie lo sabe realmente con certeza, al menos no todavía. Sin embargo, la física cuántica ha demostrado este fenómeno una y otra vez. Realizando un cambio en una partícula, causará un cambio instantáneo y equivalente en una partícula conectada, no importa cuán lejos esté. Parece que la distancia no es un obstáculo para la conectividad de su energía. Recuerda, ¡todo está conectado con todo lo demás!


- Recordando a los kamikaze.

Este fenómeno inexplicable no se limita al comportamiento de las partículas subatómicas individuales, sin embargo. Esta extraña conectividad se ha demostrado que se produce en las células del cuerpo humano.

En un estudio muy conocido, los glóbulos blancos de la sangre fueron extraídos de una persona y colocados en una placa de Preti. Los glóbulos blancos son responsables de buscar y destruir bacterias extrañas, toxinas y otros invasores. El individuo fue conectado a los electrodos para medir la actividad eléctrica de su cuerpo. Sus glóbulos blancos fueron también ubicados en un dispositivo altamente sensible que fue capaz de medir su actividad eléctrica. Mediciones exactas del nivel de actividad eléctrica fueron tomadas tanto del paciente como de sus glóbulos blancos.

Uno de los hombres en el estudio ha servido a la Armada durante la Segunda Guerra Mundial en un portaaviones estacionado en el Pacífico. Mientras estaba allí, pilotos suicidas kamikaze japoneses habían atacado. El hombre estaba aterrado, y más de una vez, estaba seguro de que iba a morir.

Después de haber sido conectado a los electrodos, se le mostraron unas secuencias de escenas de pilotos kamikaze buceando y atacando portaaviones durante la guerra. Si bien era un acontecimiento que había ocurrido hacía mucho tiempo, su cuerpo no lo había olvidado. La ansiedad aguda que de repente sintió se puso de manifiesto inmediatamente en la lectura de los electrodos sobre su cuerpo.

Esto no es sorprendente. Pero los investigadores estaban asombrados al ver que sus glóbulos blancos al otro lado de la sala mostraban exactamente el mismo resultado en la lectura. Ambas lecturas eran esencialmente iguales. Las corrientes eléctricas de las células eran de repente tan irregulares como las corrientes en su cuerpo. Apagaron el proyector y la actividad eléctrica tanto en el hombre como en sus células de sangre del otro lado de la sala volvieron a la normalidad.

Los científicos a penas podían creerlo. Repitieron la prueba una cantidad de veces, cada vez con resultados similares. Simplemente para saber qué podría suceder, se repitió la prueba una vez más pero la distancia entre el paciente y sus glóbulos blancos aumentó. De hecho, el dispositivo de medición que contenía los glóbulos blancos que aún vivían fue llevado a otro laboratorio a un número de kilómetros de distancia y se repitió la prueba.

Guardando registros precisos de los tiempos y de las actividades eléctricas del hombre en la sala y de sus células a muchos kilómetros de distancia, se repite el experimento una y otra vez. Se le mostró al hombre las imágenes de los kamizakes y luego se le permitió que se relajara. A continuación, se le mostraron las escenas nuevamente y le permitieron que se relajara. La actividad eléctrica en las lecturas del hombre y aquellas de los glóbulos blancos vivientes a muchos kilómetros de distancia coincidían todo el tiempo.

Los resultados de esta prueba fueron en contra de todo lo que se les había enseñado a estos científicos.

Pregúntale a cualquiera si un hombre que se disgusta mirando una película puede hacer que sus células de la sangre actúen de manera molesta –a muchos kilómetros de distancia- y seguramente se burlarán de ti. Suena imposible, pero ocurrió realmente.


- El Universo Inteligente.

También han pasado cosas más sorprendentes que esta. Parecen absolutamente milagrosas porque no las entendemos. De hecho, recién ahora estamos empezando a entender la misteriosa naturaleza de la energía, cómo funciona y cómo se puede aprovechar.

Creo que uno de los más grandes secretos del universo está empezando a ser descubierto exactamente ahora.

Imagina por un momento que lo que dicen los físicos cuánticos en verdad es cierto. Imagina por un momento que el universo en el que vivimos está completamente hecho de energías que son en sí mismas de alguna manera inteligentes.

Piensa en esto. La silla en la que estás sentado en este mismo momento está hecha de energía. Esa energía es inteligente. Tu silla no puede “pensar”, pero en cierto nivel, tu silla está compuesta por incontables energías pequeñas que están haciendo precisamente lo que se supone que tienen que hacer para mantener tu silla en una pieza, ayudando a que tu experiencia en este mundo sea lo que es.

Max Planck, una de las mentes más brillantes del siglo XX, considerado el padre de la Teoría Cuántica, hizo la siguiente afirmación cuando le entregaron el Premio Nobel de Física:

Como hombre que ha dedicado su vida entera a la más clara ciencia de cabecera, al estudio de la materia, lo que sí puedo decirles como resultado de mi investigación acerca de los átomos es que:

No existe la materia como tal. Toda la materia se origina y existe sólo en virtud de una fuerza que hace vibrar la partícula de un átomo y mantiene unido a este muy diminuto sistema solar del átomo.

Debemos suponer por detrás de esta fuerza la existencia de una mente consciente e inteligente.

Esta mente es la matriz de toda la materia.



Extracto de:
EL CÓDIGO DE LA EMOCIÓN
Dr. Bradley Nelson

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