La esencia de la totalidad está contenida en cada alma...

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La esencia de la totalidad está contenida en cada alma y en todas las formas de existencia

Quién peca contra su prójimo animal de forma consciente, se hace responsable ante Dios por su forma egoísta de actuar. Ofende a Dios y carga de esta manera con culpa su alma.

El Señor dijo: «Lo que hacéis al más humilde de Mis hermanos, Me lo hacéis a Mí». Esta frase se extiende también a la totalidad, porque todo es espíritu de Su Espíritu y todo es fuerza de Su Fuerza.

El espíritu de lo infinito es la fuerza creadora que traspasa y mantiene todas las formas de vida. La fuerza divina, Dios, también es la fuerza en tu hermano y en tu hermana.

Las fuerzas que elevan al ser espiritual que se está desarrollando, a la condición de ser hijo de Dios y que son por tanto efectivas en el ser espiritual y en el hombre, se llaman fuerzas padre-madre. De ellas surgen las características de la filiación: paciencia, amor y misericordia.

Todo surge de la Unidad, Dios, y vive en la Unidad, Dios.

La Unidad es la Ley.

Desde la perspectiva divina todos los hombres y seres, así como todas las formas vitales, viven en la unidad.

Lo que el hombre, pues, hace en contra de su prójimo y de su prójimo animal, vegetal y mineral, se lo hace a sí mismo, y con ello carga su alma.

Dios es la Vida.

Si el hombre actúa conscientemente contra la vida, no importa de qué forma de vida se trate, sean hombres, animales, plantas o minerales, ofende a Dios.




Extracto de: Lo que piensas y hablas, tu forma de comer y lo que comes, muestra quién eres.
La palabra de Dios para nosotros manifestada por el Querubín de la Sabiduría divina, el hermano Emanuel.
Dada a través de la profetisa del Señor, Gabriele de Würzburg

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