Proyecto. Banco del Parque. Herramientas de Preparación.

Varios/Otros


Estas son tres comunicaciones de Jim Self que ayudan para participar en el Proyecto del Banco del Parque:
Uno explica las Dimensiones, otro enseña a usar la Rosa para delimitar el espacio propio, el aura, evitando intromisiones, y el tercero enseña a usar palabras como vibraciones a "llevar puestas" para crear esta plataforma para la multidimensionalidad.
Afectuosos saludos de Cris

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Herramientas de Preparación

Las Dimensiones

Déjenme explicarles cómo se manifiestan las dimensiones. Entender cómo juegan las dimensiones es realmente muy importante para cada uno de nosotros, porque cuando puedes tener una sensación de las reglas y las estructuras de cada una de estas dimensiones, tercera, cuarta y quinta, tienes una comprensión que permite salir de mucho del equipaje emocional que cada uno de nosotros llevamos. ¿Alguna vez jugaste a un juego sin conocer las reglas de ese juego? Puede que tengas mucha suerte en el juego, pero si sigues jugando sin conocer las reglas, por lo general te encuentras en alguna situación incómoda.

Muy pocas personas recordaron el libro de las reglas cuando entraron en el cuerpo, ese libro que dice que así funciona el juego; muy pocas personas lo leyeron. De modo que atravesamos esta realidad de tercera dimensión, la de cuarta dimensión, (se superponen) y jugamos el juego sin entender las reglas. De modo que vamos a tratar a estas dimensiones tercera, cuarta y quinta como si fueran cajas, ¿sí? Cada caja tiene sus reglas y sus estructuras propias. En cada una de estas cajas hay algo llamado forma: la tierra, la silla, la casa en que vivimos. Esto es forma, esto no es 3ª o 4ª dimensión; esto es la escenografía, la utilería, el telón de fondo para que ustedes tengan su experiencia. La casa en que vives te brinda abrigo para tu experiencia; si no hay casa no hay abrigo, una experiencia muy distinta.

Empecemos por la caja de la 3ª dimensión. La 3ª dimensión es muy rígida, es condicional, no hay nada incondicional en la caja de 3ª dimensión. Tiene un aspecto de tiempo en el que jugamos, llamado tiempo lineal – pasado, presente, futuro y luego te mueres. Eso es todo; punto, fin de la discusión. Bueno, en realidad hay más para discutir. Pero en la 3ª dimensión funciona bastante así. La 3ª dimensión opera en la dualidad: bueno-malo, correcto-equivocado, debiera-no debiera. En ese contexto hay una emoción tremenda llamada miedo, en la 3ª dimensión. Entonces existe una incertidumbre sobre cómo moverse en la 3ª dimensión; hay vacilación, duda, pausas, “creo que esto está bien pero no estoy seguro” y juegas el juego en ese espacio de 3ª dimensión. La 3ª dimensión es jugar sin entender las reglas, por lo general.

Cuando entras a jugar en el espacio de la 3ª dimensión suceden algunas cosas muy específicas. Este espacio del tiempo lineal – pasado, presente, futuro – en la 3ª dimensión pasas muy, muy, muy poco tiempo en el tiempo presente. La mayor parte de tu tiempo lo pasas en el pasado y en el futuro. Hemos tenido un conjunto de experiencias en el pasado, alguien las llama buenas experiencias, alguien dice “Así es como vas a tener éxito” y nosotros decimos “Está bien” y aceptamos esa experiencia. Y luego empezamos a proyectarla hacia el futuro y luego construimos nuestros momentos del tiempo presente para lograr ese futuro. Pero eso tiene otro costado que es ¿qué pasa con las muchas, muchas veces que intentaste entenderte a ti mismo, experimentarte, descifrarte a ti mismo? Entras en una experiencia y haces el ridículo – o al menos eso te dicen. O entras en una experiencia y alguien te dice “Eso fue estúpido, ¿no lo entiendes? ¿Qué te pasa?”

Las emociones que se crean bajo ese juicio, esa opinión, ese “regalo” que alguien te dio, “No estás bien, lleva esto” y eso hacemos. En ese conjunto de juicios muchas veces dejamos de explorar. “Eso no funcionó; no volveré a hacerlo”. Y empezamos a crear estructuras rígidas de bueno-malo, correcto-equivocado. “No puedo hacer eso, no funcionó, hice el ridículo. No volveré a intentar eso.” Nunca me di cuenta de que en realidad en cierta forma salió bien pero otra persona no lo vio así. Entonces lo que hacemos a menudo en este espacio tridimensional es tomar ese fracaso, ese ridículo, esa incomodidad, y la proyectamos hacia el futuro y le decimos al Universo: “Universo, no me gustó eso, hice el ridículo, lastimó mis sentimientos. Por favor no permitas que caiga en eso accidentalmente otra vez.” De modo que le gritamos al Universo, levantamos banderines rojos como advertencia, para no repetir la experiencia.

El desafío en la 3ª dimensión es que hay una consideración llamada Ley de Atracción. Ahora bien, la Ley de Atracción, la creemos sencilla, pero es sin defectos; funciona a la perfección. La Ley de Atracción dice muy claramente: “Aquello en que tú pones tu atención, Yo, el Universo que te adora, lo proveeré para ti. No haré interpretación de lo que dices, porque el ser creador eres tú. Yo, el Universo proveeré exactamente lo que pides, exactamente aquello en que pones tu atención.” El problema es que el Universo no entiende inglés ni francés ni español ni alemán ni nada de la comunicación que es generalmente en palabras. Lo que el Universo entiende es cómo estás sosteniendo tus pensamientos y tus emociones en tu campo de energía. De modo que te despiertas por la mañana y dices “Este va a ser un gran día, esto es realmente maravilloso, es bueno, bueno, bueno” mil veces.

Y luego terminas con “pero…” ¡Pero! Verás, el pero significa “no estoy seguro, tengo miedo, estoy asustado; realmente espero que esa cosa allá en el futuro no se presente en mi realidad hoy”. Entonces sostenemos nuestras vibraciones ¿recuerdas eso, “no estoy bien”? Sostenemos ese “no estoy bien” de tal modo que el Universo reconoce tu punto de atención.

De modo que nos manejamos con este “no estoy bien” de una manera tridimensional, en una consideración muy específica. Básicamente nos dieron este “regalito”: “no estás bien”. Y aceptamos ese regalo cuando niños o adultos y no se siente muy bueno. De modo que estoy en desequilibrio, no me gusta, el chiste que conté era muy gracioso y luego me di cuenta de que se reían de mí, no conmigo. Y eso no se siente muy bueno. Y no puedes cargar con esto conscientemente mucho tiempo, de modo que en el espacio tridimensional lo que hacemos es ponerlo en una caja llamada negación. No está más, se fue. Decimos “no es algo de que me tenga que ocupar” y sin embargo de algún modo nos molesta, de modo que hacemos la siguiente cosa posible: le decimos a esta pequeña caja de negación: “Te voy a poner en mi mochila y te propongo un trato.

Si nunca voy allá con esa gente que se rió de mi cuando conté el chiste, tú nunca saltarás afuera a morderme.” Así, tomamos esas cajas de negación, las ponemos en la mochila, para no verlas nunca más. Pero lo que hicimos en la condicionalidad, es decir “Voy a trazar una raya y no voy más allí” y eso es algo que no funciona mucho si voy allí de nuevo. Y luego algo pasa y no recibo aprobación y digo “No voy a volver a ir allí”. ¿Vieron alguna vez gente así? Ustedes le dicen, “¿No querrías ir a almorzar afuera?” Y contestan “Si. Esteee… no, no. Realmente no.” “¿Por qué?” “Porque tal vez tendría que ir allá, y si voy podría encontrarme con algo que no quiero repetir.” ¿Tiene sentido?

En la 3ª dimensión, al no entender las reglas del juego, acabamos atrapados en gran medida; tan simple como “Te doy un regalo: no estás bien” y luego caminamos el resto de nuestra vida tratando de resolver “¿Qué es lo que hice mal?” Tercera dimensión.

Ahora, recuerden: la tierra, la casa, la silla, son el telón de fondo y la utilería. También, en la realidad de tu experiencia, toda esa gente que te dijo que no estás bien, que eres maravilloso, que te ama, que te odia, todo eso también es parte de la experiencia en la que todos vinimos a jugar aquí.

Pero la 3ª dimensión no es el único juego en que podemos jugar. De modo que una de las características específicas de la 3ª dimensión, recuerden, es el tiempo lineal, y en ese proceso del tiempo lineal está este momento de tiempo presente. En el momento de tiempo presente está “¡Oh, Dios mío, esto no tenía que sucederme!” Tiempo presente; estás en el ahora, en un estado reactivo. Cuando entras en la 4ª dimensión, las reglas, el juego, cambian de modo bastante significativo, pero parece sutil en la superficie. En la 4ª dimensión hay tiempo presente, solo tiempo presente. No es una cosa lineal; es “aquí estoy, justo ahora”, así como les estoy hablando, aquí estoy, aquí están, justo ahora, aquí estamos, ahora mismo. Ahora mismo. Ahora bien, esos dos “ahora mismo” se han deslizado hacia el pasado, y todavía están justo ahora, en el tiempo presente.

De modo que se mueven a través del tiempo presente; en realidad, el tiempo y el espacio se mueven a través de ustedes. Ese es un tema para la próxima conversación que tendremos en unos minutos. Pero ahora mismo, tiempo presente, es “aquí estoy, justo aquí”

Hay un par de características que entran en juego en la 4ª dimensión, que hacen que suceda la oportunidad. Una cosa en tiempo presente en la 4ª dimensión es que tienen opción. En la 3ª dimensión tienen reacción. En la 4ª dimensión alguien dice ¿qué te gustaría para la cena, pizza o carne? Y ustedes dicen “¡Hum! Déjame pensarlo. En este momento presente, elijo pizza”. De modo que tienen la opción; no es una reacción, es una elección. La elección es realmente una gran cosa con qué jugar, al experimentar y avanzar.

Pero también en la 4ª dimensión hay una palabra rara para algunos, para muchos, y la palabra es “paradoja”. La paradoja es realmente un asunto grande. La paradoja dice simplemente: lo que era verdad hace un momento puede no serlo en este momento, y lo que era falso hace un momento puede no ser falso en este momento. Muy simple. De modo que aquí tienen, tiempo presente y la capacidad de elegir lo que era verdad o no era verdad, porque han agregado flexibilidad, movilidad, fluidez a su caja, en gran medida. Entonces, la caja de la 4ª dimensión no es tan rígida; tiene un poco de movimiento. Algo pasó en mi pasado. En la 3ª dimensión palabras como “siempre” y “nunca”: “ella siempre va a ser mala”; “él me robó y nunca va a ser buena persona”. Siempre y nunca son construcciones muy rígidas. La paradoja aporta cierta fluidez a eso. Entonces, cuando ella era joven, ella tenía mucho dolor, y mentía, y hacía cosas malas.

Pero cuando creció, y no la he visto por largo tiempo, ella empezó a integrar sus experiencias en su realidad. Un día ella aparece en tu puerta de calle, abres la puerta, y dices “Te recuerdo”. En 3ªD, “eras mala, vete de mi puerta.” Punto. 3ª dimensión. En 4ª dimensión, la recuerdas y “¿Cómo puedo ayudarte?” Y de pronto empieza una conversación en la que ella dice “¿Recuerdas? Yo hice eso, y he venido a disculparme contigo porque siempre me he sentido molesta por eso.” Esto es diferente; es una personalidad distinta. “Ven, siéntate, tomemos un té, hablemos de lo maravillosa que te has vuelto.” Paradoja; elección; tiempo presente. Te permite empezar a reacomodar un montón de cosas, donde ese “regalo” de “no estoy bien” empieza a tener una oportunidad, al traerse al momento presente, y observarse en tiempo presente, en mi ejemplo anterior, esa golosina robada es, “Bueno, yo tenía cinco años. Y no, no volveré a hacer algo así.” Y puedo soltar aquella experiencia.

En la 4ª dimensión, la capacidad para reconocer una realidad diferente y permitir que la emoción se disipe, se disuelva, haga corto circuito, sin llevar equipaje, está muy disponible para la realidad de 4ª dimensión. La 3ª y la 4ª dimensión se superponen, de modo que la elección es muy posible en 4ª dimensión; en la 3ª dimensión es muy rígido y es imposible. Entender este espacio de 4ª dimensión brinda una puerta para evaluarte a ti mismo, reacomodar tu realidad. Podría decirte que si vas a tu secreto más profundo y oscuro, la cosa que más te avergüenza, la que no quieres asumir, esa cosa en tu mochila que te pone nervioso de pensar “Si supieran qué malo fui”, te garantizo que si tú y yo fuéramos a visitar ese suceso y camináramos alrededor de él una vez, cuando llegamos al punto de inicio, el suceso nunca sucedió de la manera que tú piensas que lo hizo. No sucedió de esa manera.

De modo que eso debiera darte permiso – gran palabra – flexibilidad, fluidez, movilidad, entrando a una 4ª dimensión, dándote permiso para mirar a tu pasado como historia, y empezar a quitar la emoción al traerla al tiempo presente. Vas a encontrar que las realidades que pensabas que tenías son, en primer lugar, insignificantes y nada importantes para seguir cargándolas en tu mochila, y en segundo lugar, ni siquiera sucedieron realmente como tú creías que sucedieron. Entonces, ¿eso sería un formato útil? Y no es que te estés convenciendo; es solo que las trajiste al tiempo presente. Y recuerda cuando antes hablamos de certidumbre, y capaz, y enfocado, esas clases de vibraciones se vuelven muy disponibles para ti en esta 4ª dimensión.

La 4ª dimensión y la 5ª dimensión también se superponen. La 5ª dimensión es muy, muy diferente de la 4ª. Verán, la 5ª dimensión es muy fluida, la caja es muy dinámica, casi no existe rigidez en la caja, la única rigidez es para brindar una estructura para sostener la forma para tener la experiencia. Pero en cuanto a las vibraciones y las emociones y los pensamientos, la 5ª dimensión se trata de bienestar, belleza, misericordia, dignidad, respeto, integridad, la capacidad para apreciar y disfrutar. Es un espacio que en gran medida no se puede entender desde la 3ª dimensión. Oh, las palabras se oyen, se dicen, “Oh, belleza, sería tan lindo” pero en la 5ª Dimensión vives la belleza, vives esa sonrisa desde dentro del corazón; la bondad, el respeto, la dignidad, son un estado de ser. Aquí es donde la alquimia de la creación empieza a ser muy real; aquí es donde tú extiendes la mano y aparece en ella la manzana, porque tú pusiste la intención para que aparezca.

Aquí es donde creas la realidad que piensas, que sostienes en la vibración de una intención de belleza, y la belleza acude a ti. Incluso el tiempo presente empieza a tener una configuración diferente. Hay cinco aspectos del tiempo presente, cinco clases distintas de tiempo presente, y cuando empiezas a jugar en tiempo presente como una aplicación, empiezas a tener una oportunidad creativa para hacer que esa manzana empiece a manifestarse como tú quieres manifestarla.

Pero aquí mismo está la clave real, a medida que hablemos más de estas herramientas en las próximas presentaciones. La clave es que reconozcas que puedes salir del espacio de esa 3ª dimensión, que puedes empezar a sostener sentimientos y pensamientos de: seguro, capaz, presente; puedes empezar a reconocer la elección en lugar de la rigidez, resistencia y reacción. Puedes empezar a crear una estructura donde, en tiempo presente, eliges la realidad y las acciones en que deseas involucrarte y dejar que el ruido siga de largo. El ruido empieza a ser, muy claramente, el teatro de Shakespeare allí afuera, mientras “yo estoy bien aquí mismo”. Elección: ¿elijo eso o elijo esto? Es un estado de pausa, y luego un estado de alegría al tomar una elección. Este aspecto del tiempo es algo muy útil para entenderlo un poco más.

De modo que detengámonos aquí. Allí están tus dimensiones, la simplicidad que sostienen las dimensiones. Pero exploraremos un poco más este aspecto del tiempo.


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Herramientas de Preparación

La Rosa

Hablemos de una de las herramientas más valiosas que hay en toda la caja de herramientas con objeto de permitirte empezar a conocerte a ti mismo de una manera que es a la vez cómoda y perceptiva. Entraste a este cuerpo, junto, entraste a este cuerpo para tener esta experiencia, estabas muy alineado, tenías muy en claro este sistema de guía interna brindándote dirección.

Pero a medida que crecemos, ese papá/mamá/maestra/sacerdote en nuestra vida tiene una tendencia a decir “Tenemos una idea mejor que la tuya. Hacemos esto; hacemos aquello. Esto es verdad; aquello no es verdad”. Y como niño pequeño aceptas todo eso por un lado, pero por otro muchas veces existe una percepción conciente que dice “Esto no es verdad. Esto no lo siento bueno para mí.” Y empiezas a desarrollar un aspecto de tus habilidades perceptivas del segundo chakra. Y este segundo chakra es donde vive esta palabra “clarisentencia”, que significa “sentir el mundo a tu alrededor”; tener la sensación de lo que está pasando por medio de sentirlo. A medida que creciste, y confiaste en esto, muchas veces empezó a volverse incómodo. Sentías que la gente decía una cosa, oías que la gente decía una cosa, y sentías algo muy distinto.

Muchas veces la gente no tenía sentido de fronteras (límites), de modo que otra vez ese papá/mamá/maestra/sacerdote decía “Eso no es bueno. No lo estás haciendo bien.” Y ellos de algún modo se meten en el centro de tu cabeza, pero también en tu sensibilidad estás realmente conciente de que la gente, digamos, está violando tu espacio, acercándose demasiado. Y muchas veces las energías de miedo, incomodidad, y las cosas con que la gente anda por ahí, cuando se meten en tu espacio no se siente muy bueno.

De modo que una cosa que muchos han hecho, es convertirse en un “escondedor”. Has calculado cómo protegerte retirándote, algo así como encerrarte – lo que sentías no se sentía bueno. Ahora bien, muchos otros de ustedes no pasan a ese estado de ocultarse, pero al mismo tiempo están realmente conscientes, porque son lectores – leen por clarividencia, por clariaudiencia oyen palabras, pero esto de sentir se vuelve una especie de mecanismo de defensa.

Ahora bien, este segundo chakra tiene un aspecto interesante; un aparato de sonar que está allí emite una vibración que rebota en alguien y regresa. Está leyendo emociones. Básicamente hace una pregunta muy clara: ¿qué es ese sentimiento? Y así sale: enojado, triste, contento, feliz; tienes una sensación de la gente a tu alrededor y eso te da una sensación de tu propia estabilidad. Pero muchas veces, cuando ese sentimiento no se sentía bueno, y empezabas a estar abrumado por lo que sentías, y luego el papá/mamá/maestra/sacerdote decía “No estás bien. ¿qué anda mal contigo? No eres atractivo, no encajas, nunca serás inteligente,” de pronto empezaste a sentir una incertidumbre respecto a ti mismo, y este sentimiento no ayudaba en absoluto. Entonces, para protegerte mejor de esta invalidación, diste vuelta esta vibración de algún modo, pero lo que realmente hiciste fue cambiar la pregunta.

La pregunta era ¿qué es ese sentimiento? y luego cambiaste la pregunta por ¿qué es ese sentimiento acerca de mí? El sonar funciona perfecto, pero la respuesta viene: enojado, contento, triste, feliz, furioso, frustrado – conmigo – Y entonces se crea una enorme percepción falsa, porque al tratar de estar seguro y protegerte, elegiste redefinir una característica que en realidad te trajo más información inexacta.

Entonces ahora, más maduro, más sabio, más interesado en autodefinirte y encontrar bienestar, esta herramienta empieza a ser algo que te permitirá una oportunidad de percibir la realidad sin sentir la realidad. No interrumpe tu capacidad para percibir y tomar una decisión, pero va a empezar a cambiar el sistema de mensaje del segundo chakra, devolverlo a lo que corresponde: ¿qué es ese sentimiento? Pero cuando te informa que podría ser “enojado” es “Oh, reconozco ese enojo,” pero no te abruma, en realidad se va a detener aquí al borde de esta rosa.

Déjenme explicar esto. Hay un aspecto de ti que se llama aura. Todas las cosas vivientes energéticas en el planeta tienen un aura. Es un campo energético que contiene consciencia, tiene funcionalidad, sostiene memoria, tiene percepción, muchos de los chakras y herramientas de energía dentro del campo de energía son lo que permite que tu personalidad se estructure en esta aura.

Pero cuando tienes la energía de todos los demás entrando y saliendo de ella, se vuelve bastante confuso preguntar y responder a la pregunta “¿Quién soy?” De modo que esta herramienta empieza a dar oportunidad para definir dónde empiezas y terminas. Ahora bien, en realidad no hay un punto donde empiezas y terminas, pero con esto creamos un punto de delineación, un punto de discernimiento, que nos permite recrear un punto que dice: desde aquí hasta aquí soy yo y todo lo demás es el teatro de Shakespeare para entretenerme.

Entonces, no es que vamos a caminar por ahí con una rosa, sino que vamos a crear un concepto, una imagen mental, y esta rosa tiene un significado pero hablaremos de ello en otra ocasión. Lo que quiero que hagan es pensar qué aspecto tiene una rosa. Aquí tenemos una para que vean (saca una rosa roja de un florero) y solo cierren los ojos un minuto y vean esta rosa – o vean la rosa que esté en su jardín, o que vieron en un negocio. Aquí mismo creen un cuadro, una imagen mental de una rosa., y consérvenla. Abran los ojos y les explicaremos qué hacer.

Vamos a tomar esta rosa que están creando como imagen mental y la colocamos justo aquí al borde del aura. Ahora bien, ¿cómo encontrar el borde del aura? Bastante simple. Más o menos llevas el brazo directamente adelante y luego giras la palma de la mano hacia ti, aproximadamente allí es el borde del aura. En las personas que pasan mucho tiempo en el futuro estará un poco más lejos hacia adelante. Para las personas que son historiadores, o los que se preocupan por el pasado, “no hice aquello,” y sostienen mucha atención en su pasado, esta energía se moverá un poco más cerca y se extenderá hacia atrás. Básicamente el aura se extiende todo a tu alrededor, de pies a cabeza, de modo que lo que hacemos es crear este concepto de una rosa y la vamos a colocar justo aquí al borde del aura. Todo desde la rosa hasta mí es quien yo soy; todo desde la rosa hacia afuera, es un teatro.

Ahora bien, esta rosa no se convierte en un muro, ni un mecanismo de defensa que empuje afuera a la gente. No se requiere ninguna fuerza; hace su trabajo muy eficazmente. Dice efectivamente que – de nuevo – de aquí hasta aquí, todo lo que está de ese lado se queda de ese lado, y quien yo soy se queda de este lado.

Entonces, creen esta rosa y vean si pueden hacer esto por sí mismos. Extiendan el brazo y vuelvan la palma de la mano hacia ustedes, y sosténganla allí. Tengan la sensación de crear una rosa, la toman, y la tienen entre los dedos. Lo imaginan, otórguense espacio para simular porque este es el lugar donde ustedes crean, pero también es el lugar donde los acallaron rudamente en la vida, haciendo que en las historias haya una línea de parada, “detente, detente,” y ustedes dijeron OK. Su imaginación funciona, pero no es algo a lo que presten atención.

Entonces esta rosa está en el borde del aura, y me gustaría que, en el centro de tu cabeza, tomes una respiración y lleves tu atención a este lado de la rosa. Solo quédate de este lado de la rosa, en tu espacio creativo. Todo lo que está más allá no te pertenece, pero está allí para que absorbas lo que elijas. Pero “yo estoy aquí, justo aquí”.

Ahora bien, esta rosa no se limita a ocupar un lugar frente a ti, sino que se mueve todo alrededor de tu campo de energía, de modo que “aquí es donde yo estoy, este soy yo, todo este espacio”. Se crea una especie de círculo a tu alrededor, y también el círculo va en este sentido (arriba y abajo). Entonces lleva tu atención a este lado de la rosa; trae tu percepción conciente a este lado de la rosa. Ahora, cierras los ojos y te quedas de tu lado de la rosa, y toma nota de ti mismo: conectado a tierra, centro de tu cabeza, en un estado tranquilo, no necesitas pensar mucho, solo darte cuenta, “este soy yo”, ten la sensación de eso. Ahora abre los ojos.

La gente me pregunta: “Si tuvieras que prescindir de todas tus herramientas menos una” – eso no funciona así. Esta herramienta, desde el punto de vista de donde estás jugando, es una de las herramientas más importantes en mi caja de herramientas. Esta rosa te da la capacidad de permitir que el mundo sea ruidoso allí afuera. Ahora bien, no es del todo correcto llamarla rosa de protección, pero para este propósito sí hará eso.

Lo que pasa es que, mientras esas emociones, iras, frustraciones del mundo están allí afuera, si tú tomas la decisión de que todo eso está allí afuera para ser observado y todo eso se detiene ante esta rosa, si creas este espacio y decides “No voy a permitir esas emociones; puedo simplemente observarlas, pero no necesito sentirlas” Particularmente si eres un escondedor o un empático, y estás constantemente tanteando por mi seguridad, si permites que este sea el punto donde puedes percibir empáticamente pero no necesitas sentir lo que percibes para poder entenderlo; puedes tener una percepción conciente de ello, pero sin sentirlo; no necesitas que te abrumen las emociones de los demás.

Entonces, este primer aspecto de esta rosa es un medio de delineación, preservando todo ahí afuera para ser observado a menos que elijas engancharte en eso, y estar bien. Ahora bien, en este espacio de hecho hay años de las energías de otras personas, pero ahora puedes empezar a sacarlas, en tanto antes se reforzaban una y otra vez.

De modo que el primer aspecto de esta rosa es crearla, sostenerla allí, y quedarte de tu lado. Pero hay un segundo aspecto de esto que se despliega muy bien. A medida que la gente se te acerca, ellos también tienen un borde de su campo de energía, y muchas veces, porque no saben cómo manejar su campo de energía ellos se meten directamente en tu espacio. En el pasado, has permitido eso. Pero ahora, cuando te mezclas con gente que no se maneja bien a sí misma, empiezan a caminar hacia ti. Una cosa que pasa es que si juegas con la rosa desde este punto de vista, permaneces de tu lado, y a medida que ellos se te acercan más, mueves la rosa más cerca de ti; estás más o menos colapsando tu campo de energía en un espacio muy apretado – aunque no se siente apretado – y a medida que se acercan conservas esto a 50% entre ellos y tú. Dan un paso, tú mueves la rosa un paso atrás, dan otro paso, tú la mueves hacia ti.

Pueden llegar cerca de tu nariz, y tú permaneces de tu lado de la rosa. Cuando ellos retroceden, tú la mueves hacia afuera, ellos siguen caminando y tú sostienes la rosa en el borde de tu aura, “este soy yo”. Otro se acerca mucho, y la retrocedes. Yo tengo sensación de esto ya, pero no es algo que la gente entienda conscientemente, colectivamente. Uno la mueve hacia atrás, 20%, 30%, 50% y luego la mueves hacia afuera. La clave es permanecer de tu lado, permitiendo al otro ser quien es, en tanto tú defines quién eres.

Esta es una herramienta muy poderosa, y requiere algo de práctica. Pero repito que desde mi punto de vista esta es una de las herramientas más valiosas e importantes con que podemos jugar.


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Herramientas de Preparación

Palabras

Me gustaría ahora repasar unas cuantas de esas mismas palabras, tal vez agregar algunas y hacerlo de una manera muy llana, para la actividad en la que van a participar. Queremos anclar realmente estas palabras, este conjunto de palabras con que jugamos: feliz, seguro, señor, presente, muy capaz, misericordioso, al mando; estas no son palabras arbitrarias. Estas palabras abren puertas asombrosas; no son elegidas al azar, son muy específicas. A medida que empieces a entretejer estas palabras en tu tela, en la trama de tus prendas que vas a usar, encontrarás que empiezan a suceder cosas asombrosas, simplemente por sostener la vibración empiezas a atraer personas hacia ti de manera muy distinta de como lo hacías en el pasado.

De modo que, de todo este trabajo que estamos haciendo – y ya lo dije al principio – esa rosa es una de las partes más importantes, así como la conexión a tierra lo es. Pero construir estas palabras y empezar a presentarte intencionalmente desde esas vibraciones, es el trabajo más importante que puedas dominar en todo esto que estamos haciendo. Aun cuando uno va más allá en los cursos de Mastering Alchemy, el crear esta plataforma de palabras y ser capaz de entretejer una y otra de estas palabras – según sea la situación que se te presenta – es absolutamente maravilloso para poder crear la realidad que deseas.

Entonces vamos desde aquí; me gustaría llevarte por esas palabras y te pediría que te las pruebes, que realmente las sientas, estamos solo tú y yo, y yo no cuento. Póntelas, siéntelas, rueda con ellas, realmente entra dentro de ellas, aprópiatelas, y veamos adónde podemos llevar esto. Entonces me gustaría que te recuestes en tu asiento, tomes una respiración, relajes el cuerpo, permanece en el centro de tu cabeza y pon tu intención. Y tal vez como ya conoces “feliz”, siéntete feliz para empezar. Aquí mismo, toma un par de respiraciones, lindas, suaves, circulares, con los ojos abiertos y gusta de ti mismo, y luego lleva tu atención a ti mismo, directo al centro de tu cabeza, y toma conciencia de ti mismo, simplemente toma conciencia de ti. Nota tu pie izquierdo; percibe si tu codo derecho todavía está allí. Y al tomar esta próxima respiración simplemente permite que tus párpados se cierren y continúa con la respiración, linda, consistente, suave.

Ahora, desde el centro de tu cabeza, recuerda un momento en que fuiste feliz y simplemente pon tu atención en aquel momento, como si estuvieras allí. Sosteniendo esa energía, siente la emoción de felicidad; permite que las comisuras de tu boca sencillamente se curven hacia arriba, y permite que la sonrisa empiece a manifestarse en tu cara; feliz, siente ese sentimiento.

Y luego permite que ese sentimiento incremente casi hasta una risa, simplemente feliz; siente sencillamente esa vibración. Y luego permite que el recuerdo se aleje y reconoce “feliz” en tu ahora, en este momento; no hay causa y efecto de “feliz”; es una opción, una opción de 4ª dimensión; tiempo presente, ahora mismo. En ese “feliz”, encuentra el sentimiento de gustar de ti mismo. Ahora bien: esto es ligeramente distinto de “feliz”; cambia tu atención levemente y ten en tu cabeza la afirmación “me gusto”. No se necesitan segundas opiniones, en absoluto. Y luego simplemente siéntete feliz.

Permite que el cuerpo se relaje. Permanece justo en el centro de tu cabeza y toma nota de ti mismo sintiéndote feliz. Continúa la respiración. Ahora pon una nota en esto, como si fuera un marcador en tu computadora, simplemente sabe esto: en el momento siguiente te voy a pedir que estés feliz, no se necesita pensar en ser feliz, simplemente notas este sentimiento y encuentras “feliz” como sentimiento, no hay realmente una búsqueda, simplemente sabes que está allí, siéntete feliz.

Luego cambia tu atención hacia otra vibración: simplemente neutral. “Neutral” es tranquilo, no hay emoción, todo funciona, no lo estás usando, simplemente cambias de “feliz” a “neutral”. Un espacio tranquilo; continúa la respiración. Y luego en “neutral” puedes también gustar de ti mismo, encuentra el “me gusto” y nota que ese sentimiento surgirá, si lo permites, y todavía neutral.

Y desde “neutral”, cambia tu punto de atención y encuentra el sentimiento, la sensación, de estar seguro, en lo cierto. Ahora bien, algunas personas nunca estuvieron seguras, está perfectamente bien, pero si fueras a simular que estás seguro, ¿cómo se sentiría eso? Toma una respiración y permite al cuerpo enderezarse en el asiento, los hombros podrían ir hacia atrás, la cabeza arriba, “estoy seguro”. Déjame hacer una pregunta tonta: ¿sabes cómo ponerte los pantalones? ¿Estás “seguro” de que sabes ponerte los pantalones, has tenido éxito en ponértelos? ¿Estás seguro? “Sí, estoy seguro, sé cómo ponerme los pantalones”. Simplemente siente esa presencia de certidumbre, seguridad, “estoy seguro”. Continúa la respiración; gusta de ti mismo. Somos solo tú y yo – yo no cuento.

Luego encuentra otra vez esa vibración de “neutral”: es una vibración tranquila. Todo funciona, nada está en uso. Y encuentra la vibración de veteranía, de precedencia. Tal vez el cuerpo se quiera mover; este es mi cuerpo. Yo soy. Sencillamente eres dueño de ti, eres el señor, no hay segundas opiniones, no estás preguntando a nadie si está bien ser dueño de ti mismo; sencillamente sé dueño de ti, “este es quien yo soy”.

Mucha gente se ha metido en el centro de tu cabeza diciendo “tenemos una idea mejor que la tuya” has abandonado tu precedencia o señorío, les permitiste deslizarse adentro, dando credibilidad a su verdad. Sencillamente recupera tu precedencia, tu autoridad sobre ti, no hay empujones, no hay fuerza, no hay exigencia, simplemente decide encontrar el sentimiento de ser el que tiene autoridad sobre ti. Expándelo hacia el concepto “Yo puedo estar a cargo de mi vida, soy la autoridad para tomar decisiones”. Justo aquí y ahora, en el momento presente, toma tu autoridad.

Y desde esta autoridad, siente el sentimiento de estar seguro, es como cambiar el punto de atención, y allí está el sentimiento: seguro de ser el dueño de ti mismo. Nuevamente deja que el cuerpo se relaje, no hay esfuerzo. Otra respiración - o dos. Luego en tu seguridad, en tu autoridad, sencillamente estar neutral en esas vibraciones; siente el sentimiento de certidumbre, de autoridad, y en neutral; no hay empujón, no hay esfuerzo, nada que cortar con una espada.

Y luego encuentra “feliz”. Permite que “feliz” se entreteja con seguro y autoridad. Otra respiración. Aquí empiezas a moverte entre los velos de la consciencia, se están adelgazando, solo con esta intención de estar seguro, feliz, dueño de ti mismo. Verás, nada puede invalidarte cuando sostienes estas vibraciones; todo lo demás se cae, las opiniones ajenas se caen.

Sostén tu atención aquí, feliz, y luego reconoce tu presencia. Estás establecido en tu presencia: “este es quien yo soy”. Otra respiración. Al sostener estas vibraciones, todo lo que “yo no soy” se disuelve, desaparece, no está en tu presencia.

También siente la sensación de ser capaz. Las opiniones ajenas aquí no cuentan. Otra vez, si eliges sostener esta vibración de “yo soy capaz” no hay discusión; “soy capaz.” Otra respiración. Sube esa energía un poco más, siéntete capaz.

Y al permitir este “capaz” ten la sensación de ser “poderoso”; “yo puedo crear”, puedo traer cosas a la existencia, yo soy capaz. No hay espada, no hay esfuerzo, es simplemente “yo soy”. En el “yo soy” todo aquello en que pongas tu atención fluye hacia ti. Yo soy capaz. Soy feliz.

Luego cambia a la vibración de otro sentimiento. Sencillamente encuentra la vibración de ser misericordioso. Hay un gran poder en la misericordia; no hay debilidad. La misericordia permite que el flujo se vuelva coherente, permite cooperación, co-creación, permite la confianza, permite. Sencillamente sé misericordioso. Sé capaz. A medida que asumes “capaz”, la capacidad de ser misericordioso se vuelve muy disponible, porque no se discute. A veces retrocedes, permitiendo a otros que se experimenten a su mismos en su grandeza, a veces tienes que conducir a otros misericordiosamente hacia su éxito.

Luego cambia hacia esa palabra “comandar”. Otra vez: no hay empujón, no hay esfuerzo, simplemente hay una capacidad para liderar, para empezar a ayudar, edificar, brindar bienestar. Puedo comandar mi realidad en mi realidad. Brindo dirección para mí mismo, y para otros cuando la piden. Entonces en esa sensación de comandar tu presencia, encuentra “capaz” y siéntete autoridad en tu presencia. Otra respiración. No hay nada que hacer más que sentir estos sentimientos. Y puedes estar seguro. “Yo puedo comandar, dirigirme a mí mismo, puedo ser capaz. Yo soy autoridad en mí. Me gusto. Simplemente encuentra ese sentimiento “me gusto”. Estamos solo tú y yo, y yo no cuento. Y sé feliz. Un poco más feliz. Relájate en el cuerpo y permanece neutral. Todo funciona; estoy seguro, soy capaz, soy dueño de mí, y no necesito ir a ningún lado, no hay nada que reparar, no hay nada roto.

Luego elige una de esas palabras. Sé esa palabra. Y entreteje esa palabra con otra palabra que elijas en el grupo de que hablamos

Y gusta de ti mismo. Encuentra el sentimiento de “me gusto”. Y luego hay otra variante, un sentimiento levemente diferente: siéntete complacido contigo mismo. Encuentra el sentimiento; es levemente diferente de “me gusto”. Estoy complacido. Otra respiración. Y al estar complacido contigo mismo, siéntete capaz.

Otra vez, toma una de esas palabras, siente la vibración, sé esta palabra, y esta palabra elegida entretéjela con “feliz” y simplemente toma conciencia de ti mismo en el centro de tu cabeza, siendo feliz y con la palabra que elegiste.

Y sin cambiar este sentimiento, este entretejido de palabras, sostén este sentimiento y simplemente toma conciencia de la habitación a tu alrededor, feliz en la palabra que elegiste. Permite a ese “feliz” asomar en tu cara, un poco más, en una sonrisa. Y sostén tu atención en estos sentimientos, y permite que tus párpados se abran, simplemente notando el sentimiento. Luego permite que la habitación entre en foco, y siéntete feliz, capaz, dueño de ti, seguro, muy misericordioso, al mando, muy presente, lo que hayas elegido. Toma otra respiración. Gusta de ti mismo. Toma conciencia de “yo soy feliz” y la palabra que elegiste. Permite que esa sonrisa se haga más grande. Entraremos y saldremos de estas palabras, más y más, y agregaremos a este saco.

Ponte de pie, estira el cuerpo, gusta de ti mismo, sé feliz.




Proyecto: BANCO DEL PARQUE
Jim Self - Mastering Alchemy
En español en audio :https://masteringalchemy.com/content/tools-bench-sitters
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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