4 principios evolutivos. 7 pautas kármicas. 7 trampas del ego.

Pleyadianos


Referente a las almas que sufren la transición de la muerte. No hay nada que temer.


Cuando una persona ha alcanzado cierto punto en la evolución de la conciencia y vive en un área donde un gran terremoto o riada propaga la muerte, lo que ocurre simplemente es que asciende a través de la vibración al siguiente nivel dimensional, experimentando una elevación espiritual en lugar de la muerte.

Puede incluso que esta persona ayude a realizar el cambio vibratorio a aquellos que estén listos para abrazar la Luz. En las áreas de grandes terremotos, riadas, incendios y otros cambios terrestres donde el miedo, la negación, el odio, la codicia y la ira han creado planos de energía densos y amorfos en el plano astral inferior, las almas pueden quedar atrapadas en estas ilusiones en el momento de la muerte. Sin embargo, los Seres de Luz siempre están allí para ayudar a quienes estén dispuestos a liberarse a sí mismos. Los seres que ascienden, en lugar de experimentar la muerte física en ese punto, pueden elevar el área que los rodea a un campo de luz donde aquellos que deseen evolucionar y entrar en la luz se refugien y realicen la transición suavemente. Quienes realizan este servicio se presentaron voluntarios a él antes de entrar en esta vida y tienen generalmente experiencia adquirida en vidas pasadas referente a las almas que sufren la transición de la muerte.

No hay nada que temer. Quienes tengan un compromiso genuino con la Luz y vivan en ella, simplemente avanzarán al lugar inmediatamente superior correspondiente. A otros se les presentarán opciones a cada paso; pueden elegir el progreso espiritual a través de sus experiencias o permanecer con el miedo y la ilusión. Es vital que se suspenda todo juicio sobre aquellos cuyos cuerpos mueran en estos cambios terrestres. Algunos elegirán «desastres» naturales como método de partida porque su conciencia superior ha comprendido que su yo humano está demasiado inmerso en ilusiones para cambiar en esta vida. Otros abandonarán la Tierra de este modo a fin de hacer que otros seres avancen hacia la Luz durante la transición de la muerte y para establecer la pauta de ascensión como se ha dicho previamente. Otros, sin embargo, elegirán esta forma de morir porque están preparados para abandonar la Tierra y elegir otro planeta en virtud de su evolución.

Más aún, otros morirán finalmente porque la genética y mutaciones celulares de su cuerpo han resultado ser excesivas para poder transmutarse en el tiempo que le queda al proceso de transformación en este planeta. Independientemente de por qué muera el cuerpo de una persona o, en el caso de la ascensión, parezca morir, la conciencia colectiva superior tiene una influencia con fuerza suficiente para procurar que no haya accidentes. Aquellos que abandonen el mundo físico es porque debían abandonarlo. Quienes permanezcan en la Tierra tendrán la responsabilidad de ayudarse unos a otros para la supervivencia física y la evolución espiritual.

Todos cuantos permanezcan en la Tierra deben comprender los siguientes cuatro principios evolutivos:


1) El objetivo del ser humano sobre la Tierra es evolucionar física, emocional, mental y espiritualmente.

2) Todo ser humano posee una Esencia Divina hecha de luz y amor cuya naturaleza es el bien.

3) El libre albedrío es un derecho universal absoluto; la impecabilidad exige al yo entregar su libre albedrío al arbitrio divino mediante la fe y la confianza.

4) Lo que existe en la naturaleza es sagrado sin importar el modo en que sirva o satisfaga las necesidades del yo individual.


En esta época todo ser humano vivo recibe estos cuatro principios espirituales de modo directo o sutil.

Es ley planetaria que antes del final de un gran ciclo temporal como el que se da en este momento debe hacerse que cada persona viva recuerde los cuatro principios evolutivos a fin de que los abrace. Algunos recibirán estos mensajes a través de libros como éste, El Retorno de las Tribus del Pájaro, La Profecía Celestial, La Quinta Cosa Sagrada, Mensaje Mutante desde Australia, El Plan Pleyadiano: una nueva cosmología para la Era de Luz, sin descartar otros. Algunos recibirán estos mensajes a través de películas como Bailando con Lobos, el Pequeño Buda, Misión: Salvar la Tierra y La Selva Esmeralda. [Títulos aportados por la autora, no por Ra.] Otros experimentarán la muerte y volverán tras un cambio a su cuerpo físico, capaces a su vez de producir el cambio en sus seres queridos. Muchos recibirán visitas de ángeles, Maestros Ascendidos o la Madre María. Ya se han producido numerosas informaciones sobre tales visitas en este siglo.

El mensaje de la conciencia sagrada evolutiva también se impartirá de modo subconsciente a aquellos que vean, lleven o sostengan objetos tales como gemas y cristales. Éstos son sólo unos ejemplos de las maneras en las que el movimiento planetario imparte las cuatro verdades espirituales.


Vuestro cometido es seguir una vida recta, aprender y practicar la impecabilidad, la oración a fin de conocer el plan divino y vuestro papel dentro de él y vuestra sanación y despejamiento a todos los niveles tanto como sea posible. A un nivel colectivo existen en este momento siete pautas kármicas primarias que precisan trascender y ser despejadas. Las pautas que actualmente se exageran a fin de haceros conscientes de ellas para así transformarlas, son: la arrogancia, la adicción, los prejuicios, el odio, la violencia, la tortura y la vergüenza. Estas siete fuentes de dolor, ilusión y separación aparecen en su orden de desarrollo dentro de este anillo solar -empezando en Venus y extendiéndose a Marte, Maldek, y finalmente la Tierra-. Está tan claro por qué han alcanzado su punto más alto en la Tierra que voy a seguir profundizando.

Ya sea la actitud de supremacía de Estados Unidos en el mundo o la actitud de un miembro de la Nueva Era de superioridad frente a seres menos espirituales y conscientes, la actitud es la misma: arrogancia.

Ya sea un alcohólico tirado en las calles de Los Ángeles o una persona obsesionada con su aspecto físico o el cuerpo de su compañero o compañera, esta pauta se llama igual: adicción.

Ya sea el KKK quemando cruces en el patio de personas negras o una persona espiritual despreciando a un «paleto», el nombre es el mismo: prejuicio.

Ya sean los capitalistas que odian a los comunistas o una persona «políticamente correcta» que odia a los madereros y constructores, la actitud es la misma: odio.

Ya sea Estados Unidos generando guerras en Vietnam o América Central o un progenitor golpeando y degradando a un hijo, la acción aún tiene el mismo nombre: violencia.

Ya sean indios, aborígenes australianos u otros indígenas asesinados y su tierra destruida por los blancos, o sean ardillas y ciervos muertos a causa de conductores despistados que van muy deprisa, el problema es el mismo: tortura.

Ya sea Alemania llevando las cicatrices de un Hitler o un pobre sintiéndose indigno a causa de su pobreza, el sentimiento es el mismo: vergüenza.


Desde lo evidente a lo más sutil, cada persona debe cumplir individualmente su parte para reconocer y sanar estas pautas. Las expresiones individuales de estos siete puntos kármicos principales varían enormemente. Sin embargo, si se mira de cerca, se ve que la fuente de todo problema hoy en la Tierra es una o más de estas siete pautas kármicas de este anillo solar. Estas pautas están acompañadas por la incapacidad de percibir los cuatro principios evolutivos que deben aprenderse.


[Nota de la autora: las siete pautas kármicas mencionadas son comunes a este anillo solar, aunque la lucha contra ellas se desarrolle en la Tierra. También existen siete vicios primarios, o trampas del ego, que son analiza dos en las enseñanzas de la escuela mistérica inca y son específicas del planeta Tierra. Son: lujuria, pereza, gula, soberbia, ira, envidia y codicia. Según las enseñanzas incas, los humanos deben superar estas trampas del ego antes de alcanzar poder espiritual.]


Para quienes dominéis los niveles de comportamiento y actitud de estas pautas o trabajáis sinceramente con ellas, vuestro próximo paso es el alineamiento consciente con vuestro Yo Superior, la conciencia colectiva superior y ser Uno con la Divinidad. Éste es el objetivo de este libro de ejercicios. Es el deseo de los Emisarios Pleyadianos de Luz ayudar a quienes deseéis prepararos para los cambios terrestres, evolucionar y ascender con ese fin. Nosotros [los pleyadianos] siempre nos hemos presentado conscientemente ante seres de este anillo solar durante las épocas de cambio de ciclo evolutivo y ésta no es una excepción.

Mirad, cuando empezamos a relacionarnos con grupos e individuos en la Tierra a principios de este siglo, cien años antes del final del ciclo actual de veintiséis mil años, las personas de la Tierra pidieron tener la oportunidad de despertar por su cuenta antes de que se produjeran comunicaciones directas a gran escala procedentes de las jerarquías, es decir, los pleyadianos, los Seres de Luz de Sirio, los Emisarios de Luz de Andrómeda, el Ser Supremo, el Consejo Superior de los Doce, los Grandes Hermanos Blancos y otros grupos espirituales más pequeños. Nosotros [los pleyadianos] nos encontramos entre vosotros en forma corpórea y etérica. Amorah Quan-Yin, Bárbara Hand Clow y muchos otros transmiten ahora los mensajes, del mismo modo que ellas y otros pleyadianos siempre han hecho al final de otros grandes ciclos evolutivos de este planeta.



Extracto de
MANUAL DE EJERCICIOS PLEYADIANOS.
AMORAH QUAN YIN

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