Agua.

Varios/Otros


Sólo ahora estáis comenzando a tomar conciencia de que el suministro de agua, antaño abundante en la Tierra, no es infinito y que todos vosotros vais a tener que hacer frente a la escasez de agua y la sequía. Hay tierras, lugares tan remotos para vosotros que podéis postergar el pensar en ellos, en los que las personas, los animales y las plantas están ya muriendo de sed. Ya se están librando guerras por el agua y este problema afectará a vuestra personalidad mucho antes de lo que podéis imaginar.

Mientras vosotros, los de las naciones ricas, saqueáis y derrocháis descuidadamente el elixir de la vida, la gente está muriendo de sed y hambre por falta de cultivos, que no pueden ni acoger las semillas ni llegar a producir cosecha sin el retorno cíclico natural del agua.

Dentro de muy poco tiempo, los grifos de una quinta parte de las extensiones de tierra, aproximadamente, se habrán secado. Os pedimos que penséis en ello cuando laváis escrupulosamente vuestros coches, disfrutáis en la ducha, llenáis vuestras piscinas, tiráis de la cadena de vuestros inodoros, y dejáis que corra la preciosa agua de vuestros grifos, estando distraídos -creyendo, como buenos consumidores, que el 'suministro' no tiene límites.

Respecto a la calidad de vuestra agua potable, podría escribirse todo un libro y ciertamente hay a vuestra disposición mucha información de calidad.

En lo que nos interesa aquí, queremos llamar vuestra atención sobre los aspectos más preocupantes de vuestro consumo, centrándonos en las propiedades energéticas de todo aquello con lo que interactuáis como seres físicos y espirituales.

Casi el 75% de vuestro cuerpo físico está compuesto de agua, igual que el planeta Tierra, del que cada ser humano no es sino una imagen microcósmica. El agua sirve de campo de resonancia a través del cual vuestras células se comunican entre sí, transfiriendo datos del ADN y transmitiendo todo tipo de información a través de las ondas. Es el conductor de la actividad eléctrica de las células; constituye la autopista de las corrientes electromagnéticas de las células.

El agua y sus espíritus elementales, las ondinas, circulan a través de los tejidos celulares, regenerando, alimentando las unidades celulares y limpiando los elementos de desecho y tóxicos que se han acumulado en vuestro interior. Esto es tanto un fenómeno físico como un proceso espiritual. Al igual que el aire que respiráis, el agua (en su estado natural, estimulante de la vida) porta una identidad o patrón cosmométrico que refleja la conciencia inherente a ese elemento y resuena con la naturaleza molecular de la biología terrestre. Este brillante diseño, la geometría sagrada del agua y la manifestación de la conciencia que impregna ese elemento, se halla trastornado en la mayor parte del agua potable comercializada, que está contaminada por metales, desinfectantes y otos gérmenes patógenos.

Sabiendo lo que sabéis sobre la resonancia y la naturaleza conductora del agua en el cuerpo humano, debería resultaros obvio que beber agua cargada de residuos de metales, productos químicos tóxicos (como fluoruros y cloros) y bacterias no es saludable para los seres humanos -ni para ningún otro organismo vivo 'natural'. Igual que os preocupáis por los efectos que la polución de los océanos, ríos y lagos está teniendo sobre el equilibrio de la Tierra, deberíais preocuparos del efecto que el agua que bebéis habitualmente está teniendo sobre vuestro bienestar y cómo el agua que ensuciáis está afectando a la salud de Gaia.




Extracto del Capítulo 11.
Las Revelaciones Sirianas
No dejéis de leer sus dos primeros libros: El Cosmos del Alma: una llamada al despertar de la Humanidad (Arkano Books) y Vuelve la Atlántida: las luchas de la oscuridad y la luz (Editorial Sirio). Para más información sobre sus conferencias, talleres y programas de facilitadores del ADN, podéis escribir a Patricia a la siguiente dirección:
patcori@tiscalinet.it www.sirianrevelations.net

8874 lecturas

1 Comentario de lectores

27/01/2012

Todos juntos si podemos, adelante con el poder de la luz.

doroteo desde Venezuela