Extraños como mensajeros

Varios/Otros


- Caso 9

Derek era un hombre de unos sesenta años que vino desde Canadá para verme, evaluar su vida e intentar resolver su mayor tristeza. De joven había perdido a su hermosa niña de cuatro años, Julia. Su muerte fue repentina, inesperada y tan devastadora que con su esposa decidieron no tener más hijos. Induje a Derek en un profundo estado de hipnosis y lo llevé a una escena que tenía lugar después de su última vida, en la que comparecía ante el consejo. Así descubrimos que una de sus más importantes lecciones para la vida actual era aprender a superar las tragedias. Derek había sido deficiente en este aspecto durante sus dos últimas vidas, derrumbándose completamente y haciendo más difícil la vida de aquellos miembros de la familia que seguían dependiendo de él. Él lo está haciendo mucho mejor en esta vida, pero lo que me resultó especialmente interesante sobre este caso fue un sencillo incidente que le sucedió a Derek unos veinte años después de la muerte de Julia.

Derek había perdido recientemente a su esposa, víctima de cáncer y se encontraba de luto. Un día, deprimido, caminó hacia un parque de atracciones cercano y después de un rato se sentó en una banca cercana al carrusel; mientras escuchaba música miraba a los niños dar vueltas alegremente en las coloridas figuras de animales hechas de madera de la atracción mecánica.

A la distancia observó a una pequeña niña que se parecía a Julia cuyos ojos estaban inundados por las lágrimas. Justo en ese instante una joven de aproximadamente veinte años llegó y le preguntó si podía sentarse en la misma banca. El día era cálido y ella vestía en muselina blanca, en su mano tenía una bebida helada. Derek asintió pero no pronunció palabra mientras la joven disfrutaba su bebida y hablaba sobre su educación en Inglaterra, su llegada a Canadá y su particular atracción por la ciudad de Vancouver. Se presentó como Heather y Derek notó un resplandor de luz natural a su alrededor que daba a la joven una peculiaridad brillante y angelical. El tiempo pareció detenerse para Derek a medida que la conversación tocaba la familia y los planes de Heather en su nueva vida en Canadá.

Derek se encontró habiéndole como un padre y mientras más hablaban más le parecía conocerla. Finalmente, Heather se levantó y con ternura puso su mano en el hombro de Derek, sonrió y le dijo, "Sé que estás preocupado por mí, por favor no lo estés. Estoy bien, va a ser una vida maravillosa. Nos veremos de nuevo algún día, lo sé". Derek me dijo que a medida que Heather se alejaba caminando y le daba una despedida final, él vio a su hija y sintió paz. Durante nuestra sesión, Derek reconoció que el alma reencarnada de Julia había venido hacia él y le demostró que en realidad no la había perdido. Cuando sufrimos por la ausencia de las personas que amamos, ellas pueden venir a nosotros de maneras misteriosas, a menudo cuando nuestras mentes están distraídas en un somero estado Alfa. Tomemos esos momentos como mensajes del otro lado y permitamos que nos brinden soporte.


- Ángeles u otras huestes celestiales

En los últimos años ha habido un resurgimiento en la popularidad de los ángeles. La Iglesia Católica Romana define a los ángeles como seres espirituales, inteligentes y no corpóreos que actúan como servidores y mensajeros de Dios.

La posición de la Iglesia Cristiana es la de que estos seres nunca se han encarnado en la Tierra. Vemos los ángeles como figuras en túnicas blancas, con alas y aureola, imágenes teológicas que nos han llegado desde la Edad Media. Muchos de mis pacientes inicialmente creen ver ángeles cuando los llevo al mundo del espíritu, especialmente aquellos con fuertes convicciones religiosas. Esta reacción es similar a la respuesta devota de algunas personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte. Sin embargo, independientemente de cualquier acondicionamiento religioso previo, mis pacientes pronto se dan cuenta que los seres etéreos que visualizan en la hipnosis representan a sus guías y compañías espirituales que se acercan a recibirlos. Estos seres espirituales pueden estar rodeados de una luz blanca y vestir túnicas.

En mi trabajo, los guías son a veces descritos como ángeles guardianes, aunque nuestros maestros son seres que han encarnado en forma física mucho antes de llegar al nivel de guía. Un compañero espiritual cercano también puede acercarse al umbral para consolarnos cuando sea necesario. Yo siento que la devoción a los ángeles, en el caso de muchas personas, proviene de un deseo interior de protección personal, aunque no es mi intención despreciar la fe de millones de personas religiosas al hacer esta observación.

Por muchos años carecí de fe en cosas más allá de mi propia existencia, ahora conozco la importancia de creer en algo más grande que nosotros. Nuestra fe es lo que nos da sustento en la vida y ésta recurre a la creencia en seres superiores que velan por nosotros. La presentación de mis casos intenta dar fuerza al concepto de la presencia de espíritus benevolentes en nuestras vidas. Nuestros maestros espirituales tienen diferentes estilos y técnicas, tal como los maestros en la Tierra. Su carácter inmortal se ha conectado a nuestra presencia en una variedad de formas. Los siguientes dos casos abreviados ilustran mi opinión de que los guías personales y los compañeros espirituales, como quiera que sean representados, pueden hacer contacto con nosotros desde el otro lado si necesitamos consuelo.


- Caso 10

Las siguientes declaraciones provienen de Rene, viuda de cuarenta años que perdió a su esposo, Harry, tres meses antes de nuestro encuentro. Esperé hasta después de nuestra sesión para preguntarle lo que viene a continuación. Mi intención era hacer un contraste entre el conjunto de imágenes conscientes y las superconscientes con respecto a su guía, Niath.

Dr. N.: ¿Antes de la sesión de hoy, había tenido algún contacto con el ser que vio bajo hipnosis con el nombre de Niath? P: Si, desde la muerte de Harry, Niath ha venido a mi durante mis horas oscuras.
Dr. N.: ¿Vio a Niath en la misma forma antes y después de la sesión de hipnosis? P: No, no la vi igual. Yo... antes creía que era un ángel y ahora veo que Niath es mi maestra.

Dr. N.: ¿Eran diferentes su rostro y su comportamiento bajo hipnosis en comparación a los que recuerda haber visto estando despierta? P: (risas) Hoy no había alas ni aureola, pero si una luz brillante, que era la misma y su rostro y gentiles maneras también eran las mismas. También pude ver que en nuestro grupo espiritual ella puede ser... muy instructiva.
Dr. N.: ¿Más maestra y menos consejera en la pena, es lo que quiere decir? P: Si, quizás. Justo después de la muerte de Harry ella fue tan dulce y comprensiva cuando me visitó... (apurándose) no quiere decir que ella no sea agradable en el mundo del espíritu, sólo más... metódica.

Dr. N.: ¿Hizo algo para llamar a Niath cuando Harry murió? P: Clamaba por ayuda después del funeral, luego descubrí que necesitaba estar sola y muy calmada... para escuchar...
Dr. N.: ¿Quiere decir que, en realidad, usted escuchaba a Niath en lugar de verla? P: No, al comienzo la veía flotando sobre mi cabeza en mi habitación. Yo abrazaba una almohada como si fuera Harry, pero había dejado de llorar. Ella se hizo más difusa después de que la vi por primera vez y me di cuenta que debía escuchar su voz cuidadosamente. En los días siguientes escuché a Niath, más que verla... pero tenía que escuchar.

Dr. N.: ¿Quiere decir concentrarse? P: Si... bueno, no... más bien dejar que mi mente se liberara de mi cuerpo.
Dr. N.: ¿Qué sucede cuando no puede escuchar bien pero necesita sus mensajes? P: En ese caso ella se comunica conmigo por medio de sentimientos.

Dr. N.: ¿En qué forma? P: Oh, puedo estar conduciendo el auto o caminando, pensando en hacer algo, en tomar cierta acción. Ella me hará sentir bien si lo que pienso hacer es lo correcto.
Dr. N.: ¿Y si lo que está considerando hacer no le conviene, qué pasa? P: Niath me hará sentir incomoda al respecto. Sabré en mi interior que es un movimiento equivocado.

Mi siguiente caso involucra a un hombre joven que murió en un accidente automovilístico en 1942, a la edad de treinta y seis años. Él nos brinda otra perspectiva sobre la mitología de los ángeles, la de un alma que regresa a la Tierra.

- Caso 11

Dr. N.: ¿Cuénteme qué hizo por su esposa después del accidente? P: Estuve rondando a Betty durante tres días para aliviar su carga emocional. Me coloqué sobre su cabeza de tal forma que nuestros campos de energía se cruzaban y podía aliviarla sincronizando nuestras vibraciones.
Dr. N.: ¿Empleó alguna otra técnica? P: Si, proyecté mi semejanza frente a su rostro.

Dr. N.: ¿Funcionó? P: (jovialmente) Inicialmente ella creía que era Jesucristo. El segundo día estaba confundida y al tercer día Betty estaba convencida de que yo era un ángel. Mi esposa es muy religiosa.
Dr. N.: ¿Le molestaba que ella no lo reconociera debido a sus convicciones religiosas? P: No, en absoluto (luego, después de vacilar un poco). Bueno, supongo que me habría gustado que Betty se diera cuenta que se trataba de mí, pero mi principal preocupación era que se sintiera mejor. Ella estaba convencida de que era una deidad celestial y estaba bien porque representaba ayuda espiritual para ella.

Dr. N.: ¿No se sentiría aún mejor si supiera que era usted? P: Veamos, Betty cree que estoy en el cielo y que no puedo ayudarla. Su ángel si es capaz de hacerlo, ese soy yo, disfrazado. ¿Cuál es la diferencia en tanto mi objetivo de ayudarla se cumpla?
Dr. N.: Bueno, desde que Betty se ha dejado de conectar con usted, disfrazado, ¿hay alguna otra forma en que se pueda comunicar con ella a un nivel más personal? P: (sonrisas) Por intermedio de mi mejor amigo, Ted. Él le da consuelo y le aconseja en sus asuntos diarios. Más tarde los encuentro enviándose... mensajes íntimos (mi paciente ríe).

Dr. N.: ¿Qué encuentra gracioso? P: Ted no está casado, ha estado enamorado de Betty por mucho tiempo y ella aún no se ha dado cuenta.
Dr. N.: ¿Le parece bien? P: (con ánimo, pero también con nostalgia) Seguro. Me alivia saber que él puede hacer por ella lo que yo ya no... al menos hasta que ella vuelva al hogar, a mí.

Finalmente, hay esos espíritus angelicales que regularmente vienen a la Tierra entre vidas, simplemente para ayudar a personas que no conocen y que se encuentran agobiadas por el desconsuelo. Ellos podrían ser sanadores en entrenamiento, como sucedió con el paciente que me dijo:

En India, mi guía y yo ayudamos a un muchacho que se estaba ahogando y el temor lo consumía. Sus padres lo habían sacado del río y trataban de resucitarlo, pero el muchacho no reaccionaba. Yo coloqué mis manos en su cabeza para aminorar su temor, envié una emanación de energía a su corazón, para darle calor a su cuerpo y sincronicé mi esencia con la suya por un instante para ayudarle a expulsar el agua y respirar de nuevo. Pudimos ayudar a veinticuatro personas en aquel viaje a la Tierra.




Extracto de "DESTINO DE LAS ALMAS"
Un eterno crecimiento espiritual
MICHAEL NEWTON Ph.D

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