Para llegar...

Varios/Otros


A modo de resumen de la última charla ofrecida hoy viernes 30 de mayo (cuando se escribe esto) en el hospital de Moroleón, Gto. MÉXICO, en donde hemos compartido en qué consiste el mecanismo de ir de un lugar a otro, de hacer que tu vida despegue, intuí la posibilidad de intentar hacerles ver a los oyentes, que si cuentan tan sólo con el valor o la intención sana de crear dicho desplazamiento, si dices sí a esa intención de verdad, nada te va a retener y además el personaje Javier hizo por primera vez en público una promesa: si tu intención es honesta contigo mismo, te prometo llegar. Te prometo llegar porque esa intención desnuda de obstáculos mentales es el trampolín más seguro para caminar anclado en todo momento, centrado en ti y obtener de esta forma todo lo que te propongas. Así que si me pongo de aval, las quejas a mí, por favor.

Si has decidido caminar sin obstáculos, no te preocupes por lo que tardes en llegar a ese otro lugar, pero sí ocúpate de no poner otro nuevo obstáculo con tu nueva preocupación de dudas. Salir de toda duda es algo así como salir de un campo de minas y fuiste tú mismo quien las puso allí. ¿No sería más seguro hacerlas estallar desde el convencimiento de que no pueden herirte? Convéncete que todo obstáculo es el fruto de un montaje mental. No puede existir el obstáculo si estas libre de estos montajes. Dicho al revés: si se acaban los montajes, ya solo quedas tú caminando. ¿Qué otra cosa puede quedar si ya no hay impedimentos? ¿Dime cuál? ¿Qué otra cosa? Sólo puede haber un nuevo obstáculo, el que ahora decidas o elijas desde el inmenso catálogo de tu mente. Me da igual cual elijas, el que sea será el próximo impedimento. Mira esto bien antes de seguir leyendo.

Pero, si no eliges ninguno de tantos como tienes a mano, es porque empiezas a ver más claro el tema de que todo, absolutamente todo cuanto te llegue, lo creas tu desde tus decisiones, desde tus elecciones, solo tú y esto no puede ser de otra forma. ¿Quieres más pruebas, más aval? Entonces tírate a hacer aquello que quieres sin mirar para tantos lugares, tantas dudas, tantos esquemas, tantos sitios armados con el montaje de la inseguridad. Ahora ya tienes un nuevo aval, el mejor de todos: TÚ. Tú y tu sensación de libertad que cada vez llama más a tu puerta.


- Soy la libertad, ¿estás ahí? ¿Me abrirás esta vez?

* Me lo estoy pensando, no sé si abrirte.


Bien, al decir no sé, vas a seguir sin saber. Necesitas cansarte más, tocar fondo otra vez y entonces serás tú quien abra de par en par la puerta de la motivación. Pero la libertad siempre llama, no te vas a librar de ella tan fácilmente. Dije librar, ¿lo visteis? Librar viene de libre. ¿No es absurdo? ¿No es absurdo pretender librarte del Ser libre que por naturaleza eres? ¿Quieres más? Entonces date más, y si no te das más, no pasa nada, tampoco te vas a librar de mi amor, de nuestro amor. Puedes ir de un lugar a otro, sabes dentro de ti que esto es posible. El despejar la niebla que no te deja ver es tal vez el primer trabajo que tienes que hacer. Después, todo va a más. Llega más vida a ti porque eso es lo que eres, vida en plena expansión siempre. Sigues subiendo la escalera porque no te queda otra que ser junto con la escalera, uno solo. Alguien que ya lo es todo. Un ser libre va a librar más encuentros grandiosos consigo mismo.

Sigues escribiendo la Verdad de tu vida en silencio, sin pasado, sin futuro, sin expectativas, un peldaño más, mil emociones esperando sin esperas, más cosas nuevas, siempre nuevas, nada cansa, alguien que se disuelve consigo, otro rayo de luz, otra mirada, más música entona otra sintonía y, más cambio, más cambio, siempre más cambio. SIEMPRE MÁS AMOR

Siempre nuestro abrazo.



LA VERDAD por
Leticia R. Villaseñor & Javier G. Delgado

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