Coloquio Con Un Ser De Las Estrellas. Flash 1.1

Varios/Otros


“Lucio, en su tierra se conocen muchas leyes; muchas de e/las son universales y por lo tanto correctas...; pero los hombres ¡qué poca importancia le dais al sistema en la cual estas leyes tendrían que ser aplicadas!” Palabras de El, naturalmente de Sao. Ya Einstein nos habló de eso en su inspirado relativismo.

Si se le rompe (ejemplo imaginativo) la guaya a un as censor, éste empezará a precipitarse a través de los millones de pisos de un edificio construido por nuestra divina fantasía; si a uno de los pasajeros del ascensor que se está cayendo, se le desprendiera el botón del cuello de la camisa, este botón quedaría aparentemente flotando en el espacio, ya que se esta ría cayendo según las leyes de Newton “a la misma velocidad de los objetos circundantes”. Hay más, si traemos desde el almacén de nuestra imaginación un cohete espacial, asegurando externamente al techo del ascensor, una vez prendido le proporcionará un importante impulso adicional hacia abajo y como a toda acción corresponde una reacción, indiscutible mente todos los pasajeros del ascensor, botón incluso, irían a parar estruendosamente al techo del mismo, . . . “cayéndose hacia arriba”. Así que en este caso prescindiendo del académico respeto axiomático, el chisme del sistema le estaría jugando lo que se llama una “sucia” a Newton en (a inaceptable aceptación (que me perdone Cervantes también) de ese caerse hacia arriba y francamente, si es posible aceptar esta expresión ¿por qué tendríamos que digerir algo análogo como eso de que ... “Sabrás ayer lo que pasó mañana” (Sao, naturalmente).

Me perdonan la divagación pero creo que era necesaria para sentar conceptos. Espero que mi castellano haya sido lo bastante claro como para que el lector se sienta ahora algo desconcertado; no se olvide de que estábamos hablando de superior e inferior respecto a un sitio en el espacio. Inferior y superior analogía de abajo y arriba a fin de cuentas. No tema, no voy a repetirle lo del ascensor; pero cuando algún amigo le diga: “Nos veremos mañana exactamente en tal sitio y a tal hora”. . . Guarde la expresión para su noche de meditación; lógicamente sí, se encontrarán a la hora y en el sitio acordado, aún si el sitio fuera en el medio del mar, ahí se encontrarían sus dos embarcaciones gracias a sus instrumentos de abordo, indiscutiblemente los dos y a la hora exacta, estarían allí. Pero lo más cierto es que ninguno de los dos sabrán dónde están y en cuanto a la exactitud de la hora “Lucio, hasta cuándo creerás en tus absurdas maquinillas, esas que llamáis relojes.” ¿Cómo se puede hablar de algo exacto en esa tierra donde el non plus ultra de la exactitud ha sido representado siempre por las matemáticas? ¿Exactas las matemáticas? Y la imprescindible aproximación en el cálculo de la circunferencia con respecto a su Pl (ir) griego 3,1415…, no me parece muy exacto ese número fijo que nunca podrá ser finito por su íntima y estrambótica composición. Algo de eso vislumbró el vidente Max Planck cuando llegó a reparar el desastre con sus novedosos cuantos de energía, eso le pegó duro a los científicos de aquella época, que al final, a regañadientes, tuvieron que aceptar la realidad de lo irreal y la fría ciencia tuvo que salirse de los carriles materia les de o cierto para empezar la época del “Alma Nueva” de Teilhard de Chardin, donde el hombre, al fin, comienza a dudar de su sabiduría científica. Todo esto quizás pueda hacerme aparecer como un visionario prendiendo velas al Dios de la confusión y de la anarquía mental, además, un tipo que como yo cometió la imperdonable ligereza de creer ciegamente en las naves del espacio.

Es posible que esto contribuya a crear confusión en las mentes que me leen, especialmente si ellas pertenecen a estos científicos espontáneos mal llamados “jóvenes inexpertos”; pero hay un pilar psíquico para encontrar la medida, hay un factor común en la inteligencia cósmica para establecer coherencia en la incoherencia de los sentidos; el hermano Einstein, joven y viejo, pequeño y grande, encontró la fórmula…“ E = mc² ” es la fórmula que prendió la mecha y que hizo estallar la bomba revolucionando conceptos y demoliendo dogmas. Una fórmula que sentó el inicio de un nuevo principio que puede que sea el fin, una fórmula peligrosamente incompleta, Einstein tendría que haber dicho: “Todo es relativo, menos Dios” ¡No lo dijo así ¡No! . . . No lo dijo.

Otra pregunta que muchas veces me ha sido formulada es: ¿Cómo son los hermanos extraterrestres? ¿Tienen antenas en su cabeza? Es necesario antes de contestar a eso aclarar hechos generalizados que más adelante nos servirán para aclarar conceptos. No siempre el tríptico: “Dios, amor y átomo” nos puede explicar rápidamente los hechos, cosas y situaciones que por su intrínseca contextura exigen determinados conocimientos interpretativos. La parte central de esta gran llave universal en todo caso está constituida por el vínculo amoroso que liga a Dios y átomos y por lo tanto espíritu y materia.

Extracto de:
SAO ME HA DICHO…
Coloquio Con Un Ser De Las Estrellas
FUNDACION SAO A.C.

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1 Comentario de lectores

17/06/2011

EINSTEN EXPLICA LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD LA QUE OBTENSIBLEMEMTE AUM HOY EN DIA NO ES ACCEQUIBLE AL CONOCIMIENTO OBJETIVO DE MENTES DE ESCASO COEFICIENTE INTELECTUAL...DIOS ES INFINITO EN LO FINITO Y VICEVERSA,POR LO CUAL ES RELATIVO,ES DECIR QUE SINDO LA ENERGIA TRANNCENDENTE DE UN CUANTUM MATRIX, CONVERGE SEGUN LEYES EN PROGRESION MATEMATICAS Y PROYECCION GEOMETRICA.LO QUE DETERMINANDO LO INDETERMINADO,EN LOS DIFERENTES PLANOS DIMENSIONALES EXISTEN VARIANTES EXISTENCIALES SEGUN SEA TAMBIEN SU NIVEL DE EVOLUCION...EN CONSECUENCIA DIOS SUELE SER RELATIVO...

LEUGIM desde Venezuela